sábado, febrero 12, 2011

Tintín es más sospechoso de lo que pensábamos

Muy buenas, queridos lectores:
Ahora mismo me encuentro en una situación vital que hace que tenga entre manos un montón de cosas (la mayoría ya las sabeis, las demás las vais a saber muy pronto, espero que la próxima semana), así que me cuesta escribir cosas verdaderamente curradas. De modo que hoy os voy a cortar y pegar algo que escribí allá por el 2006 y sobre lo que volví en 2007, todo ello a partir de la organización, sistematización y reelaboración de una serie de ideas que había planteado un profesor en clase, que yo sólo me he limitado a organizar y redactar:

No sé si sabéis que se ha pedido que se retire de la venta en el Reino Unido el tebeo Titín en el Congo porque es racista. Y yo creo que no van muy descaminados, como os mostraré seguidamente. Pero antes, dejadme que os hable del interés que puede tener un cómic de Tintín para estudiar Historia:

TINTÍN Y LA HISTORIA
Observemos atentamente esta viñeta. Es una viñeta en blanco y negro sacada de la primera edición del tebeo, de los años treinta. En ella, podemos ver a un voluntarioso Tintín dando una clase de Geografía y diciendo: "Mis queridos amigos, hoy os voy a hablar de vuestra patria: ¡Bélgica!".

Evidentemente, como todos sabemos, en esa época el Congo era una colonia belga y por eso Titín habla de esa manera.
Pero fijémonos ahora en la misma viñeta pero de una edición posterior, de los sesenta, en la que, además de un dibujo más cuidado y de la aparición del color (si yo la hubiera subido aquí en color, claro, jejeje), podemos apreciar más cositas:
¡Caramba! Ahora la clase es de Matemáticas. Puede que alguien crea que Hergé pensó que era más interesante ese cambio en las ediciones posteriores. Pero si nos fijamos un poco en lo que nos cuenta la Historia, veremos que ese tiene una explicación un poco más simple: Esta edición es posterior a 1960, fecha en que el Congo accede a la independencia, de manera que no sería políticamente correcto seguir poniendo que Bélgica es la patria de esos chavales.

TINTÍN Y LA IDEOLOGÍA
Llegamos ahora a lo más interesante y polémico de este cómic. Observemos esta viñeta:

En ella vemos una bucólica escena en la que Tintín, Milú y un chaval están cenando a la luz de la hoguera. Bonito, ¿verdad? Pero fijémonos un poquito más. Si miramos a Tintín, veremos a un tipo utilizando dos objetos que podríamos considerar "civilizados": un plato y un tenedor:

Pero miremos ahora al chaval que le acompaña. ¿Qué tiene en la mano?

¡Efectivamente! ¡Un hueso! De ahí a decir que es un caníbal y que se come la carne cruda sólo hay un paso.
Pero vamos a fijarnos ahora en la composición de la imagen. Al lado izquierdo de la hoguera vemos al "civilizado" con sus cubiertos. Pero, ¿qué vemos al derecho?
Pues lo que vemos es a un animal y a un "salvaje" comiendo huesos (fijémonos en la boca abierta que tiene el crío, como para indicar que está a punto de hincarle el diente al hueso). Claramente se intenta dar a entender que son diferentes no sólo por lo que tienen en las manos, sino que encima la composición separaría al "civilizado" de los "animales" en lados distintos.
Igual soy muy malpensado, pero creo que es algo intencionado. Como sabéis, suelo decir que en este mundo no hay nada inocente y que la ideología aparece en todas las actividades humanas.
Y en este caso no hay que olvidar que Hergé militó en un partido de ideología filonazi, el Partido Rexista, que colaboró con la Alemania de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
Así que, ¿casualidad o intención?

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