miércoles, diciembre 29, 2010

Señales de humo

Muy buenas, queridos lectores:
Supongo que éste será mi último texto del año, salvo que mañana o pasado tenga una inspiración inesperada, y creo que me va a salir algo largo. En realidad voy a intentar responder a una petición que me hicieron hace ya dos o tres meses. Una de vosotros me pidió que comentara el disco Señales de humo, de Rulo y la Contrabanda, nuevo proyecto de Rulo, el que fuera cantante de La Fuga en el que, entre otros, también anda metido el que había sido guitarra rítmica y segunda voz de La Fuga, Fito. Y a eso me dispongo.
Mi intención era intentar ser lo más objetivo y desapasionado posible, para evitar suspicacias. No en vano, es habitual que cuando un cantante de Rock abandona su banda de siempre para montar la suya propia acabe perdiendo a sus fans más macarras a la vez que su sonido se dulcifica, y todos sabemos en qué caso estoy pensando. Por eso, quería acercarme a este disco igual que me acerqué por primera vez a La Fuga, como si no tuviera ninguna referencia previa ni me imaginara qué es lo que me iba a encontrar.
Pero no pudo ser. De hecho, si hay una palabra que me viene a la cabeza cada vez que pincho este disco, ésta es "continuidad". Continuidad con el sonido de La Fuga, por supuesto. Pero no con el sonido descarnado de A golpes de Rock n' Roll o A las doce, sino más bien con el sonido más accesible de Asuntos pendientes. Y, aunque pueda parecer lo contrario, esto que estoy diciendo no es una crítica.
Nos encontramos así con una colección de canciones con melodías fáciles de escuchar y con estribillos pegadizos, que gustarán a los que se quedaron un poco "huérfanos" tras la marcha de Rulo de La Fuga, pero que no harán más que dar la razón a los que decían que sus últimos discos eran un tanto blandos. Pero, si las canciones tienen calidad, como es este caso,la rebaja de decibelios no tiene por qué ser algo malo. Pero comentémoslo en detalle:
"No sé": La canción que abre el disco, comienza con unos rasgueos suaves, para continuar en seguida con algo más de caña. Una letra sin complicaciones que recuerda mucho a las de La Fuga (bueno, eso es algo que veremos en casi todas), con un estribillo muy pegadizo.
"La cabecita loca": El primer single y también mi favorita. Como la anterior, empieza sin fuerza para ganarla en cuestión de segundos. Seguramente sea la canción en la que más se nota el pasado de Rulo y Fito. El estribillo, muy pegadizo, es de lo mejor del disco.
"Mi Cenicienta": Es un interesante medio tiempo que se acelera progresivamente hasta llegar a un estribillo moderadamente rápido. También en la línea de La Fuga, con una letra pesimista arropada por unos cambios de ritmo bastante marcados, no es, no obstante, de mis favoritas.
"Heridas de rock n' roll": Lo siento, pero ésta no me gusta. De hecho, me parece decepcionante. Igual soy un poco fundamentalista, pero si leo en el título de una canción las palabras "Rock n' Roll" espero caña, riff desgarrados, baterías muy fuertes y cosas así. Sin embargo, ésta es un medio tiempo. Si se titulara de cualquier otro modo, seguramente me gustaría, porque tiene una letra interesante. Pero con lo de Rock n' Roll en el título, hay que esperar otra cosa.
"Como Venecia sin agua": De nuevo se vuelve a ver de dónde viene Rulo. La letra de esta canción me trae vagos recuerdos de "Así estoy yo sin ti" de Sabina, pero algo más macarra. Ese punto canalla en la letra me encanta.
"Como a veces lo hice yo": En este caso la letra es optimista y el ritmo más acelerado. Es otra de las que más me gustan.
"A la baja": Un sonido diferente, casi "experimental" en algunos momentos. Una letra con mala uva, de desengaño y ganas de revancha, como la de "Luna de miel" de La Fuga. Una música densa y un solo algo más movido que sirve de ejemplo de ese Rock que nos llena de sentimientos oscuros.
"Por morder tus labios": Canción acústica, sólo con la guitarra, la armónica y la voz. Pese a la falta de caña es una canción muy chula.
"Tranqui por mi camino": Una canción que me gusta especialmente. ¿Por qué tenemos que dejar de hacer lo que queremos? Pues eso. Ni de coña vamos a cambiar.
"Fauna rara": Otra canción divertida, sobre lo perdido que puede estar un rockero en un bar de moda.
"Descalzos nuestros pies": Vuelve a recordarme a Sabina en la letra, qué le voy a hacer, concretamente a la canción "Esta noche contigo". Quizá esta canción hubiera quedado mejor en la mitad del disco que para cerrarlo, pero aún así está bastante bien.
En definitiva, vemos un disco interesante, que no va a ser el disco del año pero que pese a todo mola bastante. Vemos diferentes influencias en las letras, desde la lógica y evidente de La Fuga (de hecho, en algunas letras no sé si es que hay guiños a canciones de La Fuga o que Rulo tiene algunos temas recurrentes al escribir), hasta a otras menos obvias, como Barricada o Los Suaves en los pasajes más pesimistas, e incluso algunas más "políticamente correctas" como Joaquín Sabina. Es un disco interesante, repito, y si olvidamos de dónde viene Rulo y lo tomamos como el disco de alguien que empieza, podríamos decir que es un debut más que digno. Sin embargo, sabiendo quién es Rulo y conociendo lo que hizo hasta ahora, igual es un tanto repetitivo. O a lo mejor simplemente nos está dando lo que le pedimos. ¿Qué os parece a vosotros?

Y ya que estamos, vamos a comentar "Opciones", el nuevo single de La Fuga, con Pedro a la voz y la guitarra rítmica, y manteniendo a Edu en la batería y a Nando en la guitarra solista. Un sonido un poco más rockero que en sus últimas grabaciones, pero que nos da lo que esperamos de La Fuga. Aunque se echa de menos el timbre de voz tan característico de Rulo, puede que este nuevo rumbo de La Fuga les sirva para recuperar a fans más antiguos, suponiendo, claro, que sea éste el rumbo que van a seguir en su próximo disco, que, según dicen, verá la luz en pocos meses.

Todavía es muy pronto para saber si Rulo podrá sobrevivir sin La Fuga y si La Fuga podrá hacerlo sin Rulo. Pero, de momento, podemos alegrarnos. Ahora hay no uno, sino dos grupos con los que disfrutar.
Y de eso se trata.

Feliz año, y cuidado con los alcoholes en Nochevieja.

viernes, diciembre 24, 2010

El libro del año 2010

Muy buenas, queridos lectores. Y felices fiestas.
Como ya os conté, tengo la sana costumbre de elegir de entre los muchos libros que caen en mis manos cada año al mejor para ser mi Libro del Año.
Este año creo que fue el que más leí en toda mi vida. Si me pongo a contar, es posible que me salga un libro a la semana, y además, ahora puedo leerlos en inglés.
Leí mucha Historia, algo de Historia Económica, demasiada Historia del Arte (sobre todo porque es posible que el tema para el que leí la mayoría de ellos deje de estar en el temario de oposición), Geografía, Psicología... Y mucha ficción.
Releí varios de Pérez-Reverte, me volví a leer Drácula, y me acerqué por vez primera a Charles Bukowski (no me gustaron ni La senda del perdedor ni Factótum), a Paul Auster, y a Steinbeck, del que cayeron dos libros (por cierto, qué mal cuerpo me dejó el final de De ratones y de hombres, leñe), y también a alguien a quien conocía desde su vertiente de cineasta, Woody Allen. Me leí El guardián en el centeno (tampoco es para tanto) y Charlie y la fábrica de chocolate, y ahora estoy releyendo El señor de los anillos.
De entre toda la loca y enorme cantidad de libros que pasaron por mi escritorio y que sobrecargaron mi vieja bandolera gris, creo que este año voy a elegir uno de los dos de Woody Allen que me leí (¿tendrá que ver que acabo de ver otra vez Manhattan?). El que más me gustó fue Pura anarquía. Escuetos microrrelatos, o más bien monólogos de humor transcritos, que nos dan medida del arte que tiene Allen como humorista. Sin embargo, el otro de sus libros que leí, Cuentos sin plumas, que fue el segundo que cayó en mis manos, me impactó mucho menos, y por eso no me gustó tanto.
Espero que la recomendación os sirva.
Nos vemos.

domingo, diciembre 12, 2010

Cosas de la cultura

Muy buenas, queridos lectores:
Aunque este texto va con la etiqueta de Actualidad, en realidad se refiere a algo que ya pasó hace algún tiempo. Voy a hablar de por qué creo que a Oviedo no le concedieron la capitalidad europea de la cultura para 2016.
Hace un año o poco más se intentaba que dicha capitalidad se la concedieran a una candidatura conjunta presentada por Gijón, Oviedo y Avilés. Fue lo que un colega mío bautizó en plan de coña como "Ovigilés 2016". Sin embargo, poco después de esa candidatura sólo quedó la de Oviedo, y sinceramente no sé si fue porque Gijón y Avilés se desmarcaron o porque desde Oviedo prefirieron seguir en solitario. Y la verdad, me da lo mismo el motivo de la separación, pero creo que fue el motivo principal de que la capitalidad no llegara a Asturias.
Oviedo es, desde luego, una ciudad interesante, y con una intensa vida cultural. No en vano, allí están los museos más importantes de Asturias, allí es donde se celebra la gala de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, y en sus teatros hay ópera y zarzuela. Todo eso está muy bien, por supuesto.
Pero creo que no es suficiente. Hace falta una apuesta más arriesgada por cuestiones culturales más actuales. Precisamente el tipo de apuesta que se hubiera encontrado en Avilés y, sobre todo, en Gijón, lo que hubiera completado mucho la candidatura.
Desde mi punto de vista (repito, mi punto de vista, no intento ni de lejos sentar cátedra), igual una apuesta por el Arte actual representado en el Centro Niemeyer de Avilés y en Laboral Centro de Arte de Gijón hubiera estado muy bien. Añadir un interés mucho mayor por la música en directo como hay en Gijón también hubiera ayudado (recordemos que en Oviedo los conciertos se limitan a las fiestas de San Mateo, mientras que en Gijón los hay financiados por el Ayuntamiento durante todo el verano; en Avilés también hay aportaciones interesantes en ese aspecto). Y además, en Gijón se celebra un Festival Internacional de Cine independiente, que podría también haber ayudado a que la balanza se inclinara hacia al lado asturiano.
Ya nunca sabremos qué hubiera pasado si se hubiera mantenido la candidatura conjunta. Puede que al final tampoco hubiera sido elegida. Pero yo creo que mantenerla hubiera ayudado mucho.
¿A vosotros que os parece?

Preparados para el Rock n' Roll

Hace un momento tenía en mi mano la entrada del concierto que dieron anoche en Gijón, en El Jardín, Los Suaves. Y en el mismo sobre en el que acabo de guardarla hay otras dos o tres entradas más de conciertos suyos, la más antigua de 1998 en el famoso concierto que dieron en las fiestas de San Mateo en Oviedo en el que el Yosi saltó del escenario para hacer mosh, la peña se apartó y se dio una leche contra el suelo de impresión.
Para mí, hablar de Los Suaves es hablar de uno de los primeros grupos que vi en concierto, de uno de los grupos que me metió en este mundillo y, sobre todo, del que fue mi grupo favorito cuando era adolescente. Por eso, cada vez que tengo oportunidad de verlos voy sin pensármelo, y siempre quedo más que satisfecho.


Pese a lo que puede parecer, esa imagen que está aquí encima es la que mandó Santo Grial, la actual discográfica del grupo, para promocionar el concierto, pero no es la entrada de anoche. La entrada era (vaya cutrerío) la misma del concierto de Orense de septiembre en el que grabaron el disco en directo que acaban de sacar, 29 años, 9 meses y un día, pero con una pegatina encima indicando la fecha, la hora y el lugar del concierto de anoche.
Llegamos con bastante adelanto a la discoteca El Jardín, a la que yo no entraba desde la Nochevieja de... qué sé yo cuándo, pero hace mucho, y nos entretuvimos tomando unas cervezas, fijándonos en lo sencillo que era el escenario, presidido, por supuesto, por el gato negro, y preguntándonos cómo sería el sonido allí, porque no parecía que la cosa fuera a tener muy buena acústica.
De pronto, sin previo aviso, a eso de las once y media las luces se apagaron y por los altavoces empezó a sonar el minuto final de "Les preludes", el tercero de los trece poemas sinfónicos compuestos por Franz Liszt, y que Los Suaves llevan ya muchos años usando como intro. El júbilo de la gente era indescriptible en este momento. Entonces, cuando el tema terminó, empezó la descarga, como no podía ser de otra manera, con "Preparado para el Rock n' Roll", aunque sin los fuegos artificiales con los que suelen acompañarla (de hecho, en su actuación no usaron ni confetti, ni fuegos artificiales ni llamaradas, como solían usar otras veces). Continuaron con la reciente "Cuando los sueños se van", "San Francisco Express", y ese poema de José Agustín Goytisolo tantas veces musicado que es "Palabras para Julia".
Siguieron con "¡Adiós, adiós!", tema que de título a su disco de estudio más reciente, a la que siguió la inesperada "Chou-Chou, llega el tren", con el Yosi tocando las maracas.
En este primer momento Yosi parecía bastante centrado, y hacía lo posible por estar comunicativo, aunque la acústica de la sala no era la mejor y costaba entender lo que decía.
Continúan alternando temas nuevos y viejos, con "Esa noche te perdí", una "Malas noticias" en la que Yosi no tocó la guitarra acústica, "Frío como una llave", "Dulce castigo", "Viejo", y un medley en el que interpretaron fragmentos de "No puedo dejar el Rock", "Dile siempre que no estoy" (en la que Yosi no tocó la armónica), "Luis y su mujer", "Pobre jugador" y "Miénteme", que me gustó mucho porque algunas de esas canciones nunca las había escuchado en directo.
Tocan "¿Sabes? ¡Phil Lynnot murió!" y "Maldita sea mi suerte", tras lo que se produce un primer parón.
La vuelta fue con algo especial. Este año se cumplen treinta años de su primera subida a los escenarios, anoche empezaba su nueva gira y fue en Gijón precisamente donde grabaron su primer disco, el Esta vida me va a matar. Pues bien, la segunda parte del concierto consistió en tocarlo entero. Así suena "Llegaste hasta mí", "Esta vida me va a matar", "Muerte en el rock" (dedicada a John Lennon, de cuyo asesinato se cumplieron precisamente treinta años el miércoles, aunque el Yosi se empeñara en decir que eran cuarenta), "Mártires del Rock n' Roll", "Chaquetas de cuero", una emocionante y muy apropiada para estos tiempos "Sin empleo", la eterna "Peligrosa María", finalizada como siempre con el solo de "Highway star" de Deep Purple, y una "Siempre igual" para la que, esta vez sí, el Yosi se colgó una guitarra acústica que apenas tocó.
El Yosi en este tramo del concierto parecía un poco más "cargado", y ya le costaba un poco más seguir el ritmo, pero aún así nos lo pasamos muy bien igual.
Entonces hubo un momento de tensión, cuando al acabar de tocar su primer disco, soltaron los instrumentos y por los altavoces sonó un tema de música clásica archiconocido pero cuyo título no recuerdo, que daba la impresión de que la cosa terminaba. Hubo algunos que, un tanto indignados, realmente pensamos que se terminaba.
Pero no fue así. Volvieron con unos bises compuestos por "El afilador", la gloriosa y mítica "Dolores se llamaba Lola", al principio de la cual Yosi se cayó o se tiró, y al final de la que presentó a sus compañeros (el batería Tino Mojón, el bajista Charly Domínguez y los guitarristas Alberto Cereijo y Fernando Calvo) y se arrodilló ante nosotros. El final fue con "Ya nos vamos", con Alberto, Charly y Fernando haciendo coros mientras Yosi hacía... lo que suele hacer Yosi, vamos. Ahora sí que Yosi estaba desfasado, se bebía copas de un trago y se le iba la olla, mientras sus compañeros alargaban los solos.
Eso sí, al terminar "Ya nos vamos" Yosi, que ya le daba igual ocho que ochenta, quería seguir tocando, pedía que le dieran una guitarra para tocar "Miau, miau", pero sus compañeros no quisieron seguir. Por los altavoces sonó "Dios es suave" y las luces se encendieron.
El balance general fue el de un concierto en el que lo pasamos muy bien, pero en el que hubiera sido de agradecer un mejor sonido para las voces y que al final Yosi se hubiera centrado un poco más, porque los últimos minutos desmerecieron una actuación que había empezado muy bien. Pero bueno, como comentábamos al salir, cuando vas a un concierto de Los Suaves sabes que los músicos siempre lo van a hacer bien, pero que el resultado final depende de Yosi.
Eso sí. Ayer descubrí que la felicidad es precisamente eso: disfrutar a pesar de lo que pase, en este caso disfrutar del concierto aunque al cantante se le vaya la pelota y el sonido de la sala sea claramente mejorable.
Y yo, lo digo así de claro, disfruté mucho.
Por cierto. ¿Alguien conoce a algún buen tatuador? Es que me apetece tatuarme un gato negro bien cerca del corazón, jejejeje.

El Yosi al principio del concierto. Esta foto la hizo Miguel (alias Garry).

lunes, diciembre 06, 2010

Reflexiones sobre la libertad de expresión

Muy buenas, queridos lectores:
Estaba yo estos días viendo las noticias, sobre todo las de los controladores, y me dio por verlas en varias cadenas de televisión distintas, para comprobar hasta qué punto puede ser diferente la manera de decir la misma noticia en dos medios distintos deorientación ideológica diferente. Y se me ocurrieron estas reflexiones:
En determinados medios y sobre todo en determinados tipos de programas, se piensa que todo vale. Se dice cualquier cosa y de la forma que sea, sin respetar a las personas que puedan verse afectadas por esas palabras. Entonces, ¿qué podemos sacar en claro de esa manera de actuar? Pues que se hace amparándose en una idea errónea de lo que es la libertad de expresión.
A estas alturas de la película no voy a hablar de que sería necesario censurar determinados programas o determinadas ideas. No es eso lo que quiero decir. Todo el mundo tiene derecho a decir lo que quiera, que bastante tiempo hubo censura en este país. Sin embargo, toda libertad supone una responsabilidad, y todo derecho supone la aceptación de deberes. Por lo tanto, lo que sería necesario es asumir que las opiniones y las palabras pueden ser respondidas, y también que pueden ser constitutivas de responsabilidad. Por ejemplo, utilizar un medio de comunicación para insultar o difamar a alguien no es hacer uso de la libertad de expresión. Es pervertir dicha libertad, y si esa persona insultada opta por interponer acciones legales no está intentando vulnerar el derecho a la libertad de expresión, sino que intenta defender sus propios derechos.
No todo vale. Hacen falta límites, y el límite es el respeto a los demás. Y cuando un medio de comunicación de cierta ideología compara al partido político de la ideología opuesta con dictadores está traspasando ese límite, independientemente de la ideología de unos o de otros.
¿No estais de acuerdo?
Nos vemos.

sábado, diciembre 04, 2010

Lo local y lo global

Muy buenas, queridos lectores:
Hoy voy a ver si hablo de dos cosas totalmente distintas entre sí: Por un lado, algo local, la huelga de controladores aéreos. Por otro, algo más global, las filtraciones de Wikileaks. A ver qué sacamos en claro.
1. Lo local
Ayer, sin previo aviso, los controladores aéreos de toda España (excepto Andalucía) dijeron que estaban enfermos. O dicho en otras palabras, se montaron una huelga encubierta con un par.
En una situación como la que tenemos, con crisis y tal, esto va más allá de que hayan dejado en tierra a los viajeros, arruinándoles el puente. Están perjudicando a los que se dedican al turismo y la hostelería, al impedir que sus clientes puedan ir a sus lugares de vacaciones.
Uno de vosotros escribió hace un rato en el Facebook algo muy interesante, que es que no conocemos la postura de los controladores, que seguro que no son tan privilegiados como puede parecer (nadie lo es), así que dejo yo también el enlace al blog de una controladora, para tener todas las posturas.
Pero claro, si entrasteis en mi blog, será porque os interesa mi postura. Pues está claro. Que estoy a favor del derecho a la huelga, pero siempre que las reivindicaciones sean justas y siempre que se repete la legalidad y las formas, con servicios mínimos y avisando con tiempo. Lo que significa que creo que los controladores se pasaron tres pueblos y que lo que tenían que haber hecho es una huelga legal y de verdad y no putear malamente a los ciudadanos.
Y oye, si tan malo es su curro, pues que recuerden que nadie les obligó a ejercerlo. Siempre pueden buscarse otra cosa.

2. Lo global
Desde hace algunos días, en el portal Wikileaks se están colgando documentos en los que se ven las opiniones de diplomáticos estadounidenses sobre los dirigentes y políticos de otros países, y también sobre los medios que usan en las relaciones internacionales. Y son opiniones que sólo se podrán valorar en su justa medida después de un exhaustivo análisis crítico para el que no sé si tenemos tiempo.
Hay quien dice que si se está haciendo tanto para impedir que Wikileaks siga funcionando, será porque hay algo de verdad en lo que cuelgan. Puede ser. También puede ser que algunas de las cosas que están ahí las dijeran los diplomáticos para justificar su trabajo. No sé. Es complicado.
Sea como sea, Wikileaks nos está dando datos que ya teníamos o sospechábamos, que se pueden resumir en que las relaciones internacionales son muy complejas y muy sucias.
Pero una cosa interesante de esta movida es por qué están atacando Wikileaks a pesar de la libertad de prensa. Pues porque Wikileaks no es un medio de información: es un portal en el que se cuelgan los documentos, que después los periodistas (que sí tienen libertad de prensa) usarán. Y por eso mismo, basándose en una idea bastante anticuada de la libertad de prensa que no recoge los nuevos medios, se ataca a ese portal.
Bueno, para que cada cual decida, ahí os dejo los enlaces a los periódicos que están divulgando esa información:
El País.
The Guardian.
The New York Times.
Le Monde.
Der Spiegel (por si algun@ de mis lectores sabe alemán).
Y un chiste al respecto.

Un saludo.

domingo, noviembre 28, 2010

Otra vez al Festival

Muy buenas, queridos lectores:
Como ya os conté otros años, en Gijón tenemos un Festival de Cine centrado en el cine independiente, y desde hace un par de años, me paso alguna vez por él, aunque este año no fui más que una vez (desde aquí pido perdón a la persona a la que dejé colgada ayer), concretamente el viernes. Teniendo en cuenta el hecho de que iba con Álvaro y recordando que él y yo nunca nos habíamos encontrado con una película que valiera la pena, lo que vimos anteayer estuvo bastante bien.
La peli en cuestión se titula Meek's Cutoff, y la dirigió Kelly Reichardt, que al final se llevó el premio a la mejor dirección por este trabajo y que también estaba allí para responder a algunas preguntas después de la proyección. La peli es una reinterpretación del western, en la que un grupo de pioneros recorre Oregón en 1845 dirigidos por el tal Meek, que no parece tener muy claro hacia dónde los lleva. En el camino se encuentran con un indio y entonces empieza la discusión sobre a quién conviene más seguir, si a Meeks o al indio, con el cual, por cierto no pueden comunicarse.
La película es interesante, nos muestra cómo eran y cómo pensaban las personas que recorrieron zonas que en ese momento todavía estaban deshabitadas con la intención de poblarlas. Además, también vemos los prejuicios que esas personas tenían hacia los nativos a los que habían echado de sus tierras.
Sin embargo, hubo una cosa que hizo que la peli quedara un tanto deslucida: Los subtítulos eran blancos y en la imagen predominaban los colores claros, así que había momentos en los que costaba leerlos si hacía falta hacerlo (de hecho, en un momento dado alguien se quejó por ello, como si hubiera alguna posibilidad de que se cambiaran los subtítulos sobre la marcha...).
Total, que la peli es muy recomendable, aunque algo lenta. Y que espero ir más veces en futuros festivales.
Nos vemos.

domingo, noviembre 21, 2010

Sin parar de pecar

Hola otra vez, queridos lectores:
Después de haber estado la noche anterior viendo a Primal Fear, anoche mismo volví a acercarme a un concierto de Heavy. En la sala Otto actuaban los segovianos Lujuria, heavys con toda la actitud y el carisma que, debido a la cantidad de canciones de temática sexual que tienen, definen su música como Heavy Erotic Metal. La verdad es que la noche no invitaba a salir, sobre todo después de la caña de la noche anterior, pero los castellanos no se acercan mucho por aquí, así que había que aprovechar (según dijo su cantante, Óscar Sancho, hacía cinco años que no pasaban por nuestra ciudad).
A eso de las doce y veinte o poco más, sonó una intro mientras se subían al escenario los guitarristas Julio Herránz alias Julito y Jesús Sanz alias Chepas, el bajista Javier Gallardo, el batería Maikel y el joven teclista Ricardo Mínguez, mientras escuchábamos la voz de Óscar, que nos saludaba y comenzaba a lanzar sus soflamas.
La verdad es que Óscar, maestro de primaria de la especialidad de Logopedia de lunes a viernes, es un verdadero "animaconciertos", con su imagen de heavy clásico de los de toda la vida, tatuajes y cuero incluidos. Y esa calidad de animador la veríamos durante toda la noche, a pesar del mal sonido de la sala.
Siendo como son Lujuria un grupo que siempre destacó por lo bien que hacían las canciones de otros, y siendo su último disco, Llama eterna, una colección de canciones clásicas del Rock en español, no fue raro que la primera canción que sonara fuera "Noche de Rock n' Roll", de los navarros Barricada, a la que siguió "El Heavy no es violencia", de Bruque.
Óscar hace su primer discurso, dedicando el concierto al pueblo saharaui y criticando la pasividad de nuestro Gobierno en la cuestión del Sáhara. Entonces nos preguntó "¿Por qué los políticos nos mienten?", y añadió "Algún día, deberá caer la máscara". Lógicamente, la canción que siguió fue "Cae la máscara", después de la cual sonó "Joda a quien joda".
Hubo un momento muy emotivo, cuando alguien lanzó al escenario una camiseta, que recogió Julito, en la que se leía "Desde Paraguay para ver a Lujuria", que hizo que Óscar mandara un saludo a los hermanos metaleros de Latinoamérica.
Después de esto, el cantante recordó que siempre han denunciado y estado en contra de la pederastia, por ejemplo con su tema "Dejad que los niños se acerquen a mí", que, ironías de la vida, sirvió para que cierta cadena de televisión (algunos de cuyos tertulianos se han confesado recientemente como pedófilos) los acusara de pederastas. Pero, claro, hay cosas que no pueden dejar de decir ante su público.
El concierto siguió con temas como "Traidores y criminales contra nosotros batallan", incluida en aquel genial disco, ...Y la yesca arderá, en el que narraban la Revuelta de las Comunidades (1521), "Estrella del porno", que dedicaron a Víctor García de WarCry que, según dijo Óscar, está pasando un mal momento personal, y "Estrella del Rock", la única de su último disco que es original suya.
La cosa era un no parar, la verdad. Óscar dijo que, al no llevar teloneros, iban a hacer un concierto más largo de lo normal, así que rescataron una canción vieja "La Gorda", que narra sus andanzas en la Segovia de los ochenta y en la que el Chepas hace la segunda voz. Sonaron también "La fuerza del Rock", de Goliath, "Jekill & Ms. Hyde", "Las tablas de Moi-Sex", "La favorita del rey", "Viejo rockero" y una "Goliardos" para la que Óscar se bajó del escenario para cantar entre el público.
Pero la actuación cada vez estaba más cerca de terminar, y para la falsa despedica optaron por otra versión, la de "Destrucción", de los argentinos V8.
No tardaron en volver (de hecho, Óscar no llegó a bajarse de las tablas), y atacaron una de las canciones que más me gustan, "Merece la pena", a la que siguió "Corazón de Heavy Metal", durante la cual se subió un fan al escenario y se puso a cantar con un Óscar al que no pareció importarle demasiado. Para despedirse definitivamente, optaron por una versión más, la del "Long live Rock n' Roll" de Rainbow, pero fijaos qué mal se oía que todavía no sé si la cantaron en inglés o tradujeron la letra. Pero demostrando el buen rollo de estos músicos, se quedaron un rato saludando, dando púas y baquetas, y firmando algún que otro autógrafo.
En resumen, un concierto muy divertido, pero que hubiera estado mucho mejor si el sonido hubiera acompañado. Bueno, y puestos a pedir, si no hubieran dejado de tocar "Escuadrón 69".
Esperemos que los Lujuria no tarden otros cinco años en volver a nuestra ciudad.

Fuego nuclear

El viernes, un porcentaje muy elevado del "heavyerío" de Asturias se congregó en Turón para ver a los power-metaleros alemanes Primal Fear. Sí, allí. Que, con todos los respetos y recordando que tengo familia allí, me gustaría saber cómo el grupo decidió que en su gira española iban a recalar en Madrid, Barcelona, Pamplona... y Turón. Pero bueno, como os voy a contar ahora, la cosa estuvo muy bien.
Después de casi una hora de tren para llegar a Mieres y de un rato en autobús para llegar hasta Turón, por fin nuestra expedición (compuesta, como casi siempre, por Nacho, Maite, el Garry y yo) llegó al patio del antiguo colegio de La Salle. Y menos mal que habían puesto una carpa, porque la lluvia amenazó toda la noche, y de hecho en algún momento descargó con fuerza. Eso sí, lo que decían de que en la barra iba a haber precios de risa fue un poco engañoso. Los que se reían eran ellos, no nosotros, pero bueno.
¿Y cómo es que se organizó algo así aquí? Pues porque la Plataforma Juvenil del valle de Turón organizó otro año más, y ya van quince, la Semana de la Juventud. Y esa noche, aunque el plato fuerte eran Ralf Scheepers y sus chicos, tocaron unos cuantos grupos más. A los primeros en tocar, Blast Open, no los vimos, y sólo vimos el final de los segundos, Evernight, que finalizaron tocando una versión del "Future world" de los alemanes Helloween.
Entonces, a eso de las once y media, mientras sonaba la intro, se subieron los alemanes a las tablas, para comenzar su descarga con "Sign of fear", a la que siguió "Chainbreaker". Scheepers se mostró durante todo el concierto muy enrollado y comunicativo, siempre tratando de conectar con nosotros y de hacernos cantar.
Continuaron con "Killbound", "Rollercoaster" y "Seven seals". Entonces sonó una de las grandes canciones de este grupo, la enorme "Nuclear fire". Después, uno de los momentos que más me gustó de la noche, "Six times dead (16.6)". Escuchar al público cantando eso de "sixteen six" como una única voz hizo que los pelos se me pusieran como escarpias. Después de esta canción, el batería Randy Black, hizo un solo en el que nos demostró todo su buen hacer. Después de este alarde de calidad, atacaron "Blood on your hands", y después la larga y dividida en tres partes "Fighting the darkness".
Lo estábamos pasando muy bien, pero la cosa cada vez estaba más cerca del final, como se vio por el hecho de que todo lo que sonó a partir de este momento fueron grandísimos temazos ineludibles en su repertorio, como son "Riding the eagle", "Jaws of death" y "Final embrace". Y entonces, llegó el momento que seguramente todos los que estábamos allí recordaremos: Ralf se dirige a nosotros para presentar ese tema que se encuentra entre mis favoritos no sólo de Primal Fear, sino de la Historia de la Música: "Metal is forever". El público, como no podía ser de otra forma, se dejó la voz cantando este himno. Se me pone la piel de gallina sólo de recordarlo.
Se fueron para los bises, y entonces el público empezó a corear esa consigna tan típica en los conciertos asturianos de "Otres tres, otres tres...". Y volvieron pronto, con unos bises que se iniciaron con un solo de guitarra, al que siguió "Angel in black", para finalizar la actuación con un "Running in the dust" que fue el colofón perfecto para esta noche.
Aunque en realidad la cosa no terminó así, porque todavía tenían que subirse al escenario Hangin' balls y The Punishers, éstos con un repertorio compuesto sólo por versiones. Sin embargo, los Punishers no pudieron ir y las versiones fueron interpretadas por Hangin' balls, que tocaron temas por todos conocidos, como "Die, die, my darling", "Nice boys", "If you want blood (you've got it)" y un final con "Rock and Roll all nite". Pero a pesar de lo bien que lo hicieron, esa noche todos la recordaremos por la actuación de los alemanes.
Esperemos que el año próximo, en Turón vuelva a haber algo así de grande.
Y allí estaremos para verlo.

viernes, noviembre 19, 2010

Una idea peregrina

No pensaba escribir hoy ni sobre este tema, que este fin de semana hay varios conciertos y habrá que escribir sobre ellos. Pero ayer se me ocurrió colgar en mi Facebook el enlace al último artículo de Javier Marías, y se formó un debate interesantísimo entre mis colegas. Y ese debate me dio una idea, un poco idealista, utópica y difícil de llevar a cabo, pero que me pareció buena:
Todo lo que se me ocurrió parte de mi convicción de que hace falta regenerar la política de este país, para intentar que haya menos sectarismo. No hablo de renunciar a las ideas (o a las ideologías, si os gusta más la palabra), sino a ser capaces de aceptar las buenas ideas aunque vengan de los de enfrente, y sobre todo, a ser capaces de colaborar para conseguir una mejor gestión de los recursos y, por ende, de buscar una mejor atención de los ciudadanos.
No sería necesario crear un nuevo partido de carácter transversal, porque al final, los partidos pequeños sólo sirven para atomizar el voto. Pero sí podría ser interesante crear un grupo de opinión (un think tank, que dicen los pedantes) en el que participaran personas de diferentes sensibilidades políticas, para poder confrontar opiniones y argumentos, creando así un estado de opinión que sacara a la calle debates e ideas verdaderamente útiles.
Lo que ya sería más chungo es que los partídos políticos fueran capaces de incorporar esas ideas a sus programas, porque eso significaría reconocer que se equivocaron en sus estrategias (por cierto, ¿os habéis fijado en que en Estados Unidos políticos y empresarios hablan de sus errores para decir que los errores que cometieron no los volverán a cometer, mientras que aquí se tiende a ocultarlos? Es otro mundo, leñe).
Pero al menos, evitaríamos el populismo hacia el que, cada vez más, parece que nos estamos dirigiendo. Y eso ya sería un avance.
¿A vosotros qué os parece?

domingo, noviembre 07, 2010

Malos humos (de todo tipo)

Muy buenas, queridos lectores:
Después de una semana de agobio, por fin tengo tiempo para escribir. Y lo voy a hacer de dos temas que me preocupan, pero que no tienen nada que ver entre sí: la Ley Antitabaco y el ascenso del Tea Party en Estados Unidos. Pero vayamos por partes.
Lo de la Ley Antitabaco me parece un avance. Fijo que alguien dirá ahora que como no fumo, estoy deseando que nadie lo haga. Pero no es tan sencillo. Hasta que se empezó a hablar de esta ley, España era el país europeo más permisivo con el tabaco, tanto que si en algún lugar se permitía fumar, eso automáticamente convertía dicha actividad en algo obligatorio, porque el humo inundaba el local haciendo que los no fumadores pasáramos a ser fumadores pasivos por decreto. No se me ocurre otra forma de explicar mi postura que con estos comentarios:
- En cualquier país de Europa Occidental está prohibido fumar en los bares y restaurantes, luego no veo por qué sería tan escandoloso que esa prohibición llegara a España.
- Para cualquiera que salga de noche es habitual al llegar a casa tener que lavar la ropa que se puso limpia antes de salir, porque llega apestando a humo (eso cuando no llega quemada, claro).
- Otra cosa que se puede comentar es el hecho de que se ocasionan molestias a los no fumadores, a los que se obliga a fumar pasivamente, además de que, por lo poco acostumbrados que estamos al humo, se nos irritan los ojos.
- Y puede parecer una estupidez, pero no me parece mal del todo que se prohiba fumar en los parques, porque aunque sean lugares al aire libre, las colillas que quedan en el suelo pueden acabar en las manos (o las bocas) de los niños que estén por ahí jugando.
Pues eso: Que espero que la Ley Antitabaco entre pronto en vigor. Para mi chupa de cuero ya es tarde, que alguien me la quemó el invierno pasado, pero espero que cada vez sea menos habitual eso de las quemaduras.

Y el otro tema es el del ascenso en Estados Unidos del Tea Party, ese movimiento populista y ultraconservador que ha surgido como ala (más a la) derecha del Partido Republicano. Son los que se presentan como rivales de Obama. ¿Y sabéis quiénes son sus líderes? Pues gente que no cree en la Teoría de la Evolución, que consideran que la homosexualidad es una enfermedad (y que, por tanto, quieren curarla) o que quieren prohibir la masturbación. Y no sé a vosotros, pero a mí me acojona.
¿Vosotros qué opinais?

Detalle de la portada de The Economist del 10 de junio de 2010.
(Si a alguien le interesa, tengo este número).

domingo, octubre 31, 2010

Más de 13 veces

Menos mal que Nacho y el Garry me habían avisado, porque si no llegan a hacerlo, el viernes hubiera pensado que me había equivocado de concierto. Y es que el sonido clasicote, un tanto melódico y elegante que los valencianos Uzzhuaïa (blog oficial y MySpace) tienen en el estudio, se transforma en toda una sorprendente explosión de Hard Rock cuando se suben a un escenario, que es sin duda su hábitat natural y donde despliegan todo su arte con lo que mejor hacen: Rock sin concesiones, hecho como lo hay que hacer, desde el corazón y desde las tripas.
Por una serie de complicaciones de agenda, llegué un poco tarde al sitio en el que me esperaban mis colegas, así que asumo mi parte de responsabilidad en lo de que llegáramos a la Sala Acapulco del Casino con cierto retraso, cuando los teloneros, Gaia, a los que yo había visto ya hace varios años teloneando a DarkSun, finalizaban su actuación con el tema "Una mirada", incluido en su más reciente disco, Intensidades.
Finalizado su tiempo, por los altavoces de la sala se escuchaba música de Avalanch, que en enero estarán tocando también allí. Entonces, a eso de las diez menos diez de la noche, una intro interrumpió la música de ambiente y se subieron a las tablas las estrellas de la noche, siendo el último Pau, que salió con una cerveza en su mano derecha. La canción elegida para empezar su descarga fue, como no podía ser de otra manera, la que abre y da título a su plástico más reciente, "13 veces por minuto". Desde este primer momento quedaron claras dos cosas: En primer lugar, que los músicos iban a dar una caña que, al menos para mí, era totalmente inesperada. En segundo lugar, que el público iba a responder como corresponde. Continuaron dando caña con "La mala suerte", "No somos perfectos" y "Desde septiembre".
Está claro que cuando la sala tiene buen sonido y los músicos son profesionales y saben lo que tienen entre manos, un concierto irá bien. Pero eso es sólo la mitad de la noche. La otra mitad la tiene que poner el público. Y el público gijonés suele entregarse sin concesiones cuando el grupo lo hace bien; y esa noche no fue una excepción.
A partir de aquí, no estoy muy seguro de recordar todas las canciones que sonaron ni el orden en que lo hicieron, pero intentaré no olvidarme de ninguna. Tocan temas de casi todos sus discos, y así escuchamos "Enero", "Cuando ya no quede nada", "Baja California", un "La otra mitad" para el que Pau se sentó detrás del teclado, o las recientes "Ángeles malditos" y una "Durango" que, según decían, era la primera vez que la interpretaban en concierto.
Entonces, Pau, con la acústica colgada y subido al pequeño escalón que hacía a los músicos más visibles, dijo algo así como "Vamos a probar algo". Entonces, empiezan a tocar "Mr. Brownstone", de los Guns n' Roses. "No, esto no funciona", dice, "Probemos otra cosa". Empiezan entonces "Run to the hills", de Iron Maiden. "Nada, sigue sin funcionar. A ver con esto...". Y entonces, para delirio del público, atacaron uno de sus temas más míticos, la espléndida "Destino Perdición", que sonó increible y durante la cual la audiencia se desgañitó.
Se fueron, pero todos sabíamos que era una falsa despedida y que pronto volverían. Y por supuesto que lo hicieron, con la nueva "No quiero verte caer", a la que siguió una "Nuestra revolución" que yo pensé que sería la última. Pero me equivocaba, porque la última fue una "Blanco y negro" que me sorprendió y que fue el perfecto broche de oro para un concierto memorable, que nos presenta a Uzzhuaïa como las grandes esperanzas para el Rock español.
Y que nosotros lo veamos.

jueves, octubre 21, 2010

Por casualidad

Muy buenas, queridos lectores:
Estaba yo el sábado pasado cerveza en mano, cuando el Jander me dice "Oye, esta noche en la sala Otto hay una 'competición' de grupos y en uno toca el bajo un colega mío. ¿Te apetece ir?"
Y claro, como resulta que la música en directo es una de las pocas cosas a las que no sé decir que no, para allá que nos fuimos (eso sí, para la próxima avísame antes para que vaya vestido para la ocasión, jejeje). Y, como veréis en breve, valió la pena ir de concierto aunque fuera por casualidad y casi sin querer.
La "competición" consistía en que cada banda tendría una hora para tocar, y después, el público con sus votos decidiría al ganador. Pero nosotros sólo fuimos a ver al grupo de su colega, Medidas Preventivas. En la sala no había demasiada gente, pero aún así me encontré con algunos colegas, que estaban allí para ver al mismo grupo que nosotros porque conocían al batería, y también con un antiguo compañero de los tiempos en los que estudiaba guitarra, que era el cantante de otro de los grupos de la noche.
Medidas Preventivas es un power-trío de Rock con ciertos ramalazos punk-rockeros, formado por Chema Vázquez (guitarra y voz), Dani Rodríguez (bajo) y David Santamarta (batería). Con muchas ganas y buena voluntad, desgranaron un repertorio muy interesante, aunque tuvieron que enfrentarse a una serie de problemas de sonido que impidieron que las voces se escucharan con nitidez, y que por eso deslucieron un poco la actuación.
Puntualmente a las dos de la madrugada, salieron con "Venganza Hibakusha", tema que tal vez hubiera sonado mejor más adelante. Siguieron con "La duda de la omnipotencia", "Guerra en la luna" y "Septicemia". Chema intenta mostrarse comunicativo y simpático con el público, pero el sonido impide que escuchemos bien lo que nos dice.
Se marcan entonces una versión del tema de Misión Imposible, a la que siguieron "Incoherencia" y "El tiempo no se va a detener". Continuaron con otra versión, esta vez del "Love will tear us apart", de los ingleses Joy Division, después de la cual interpretaron "Cosmofobia".
Llegó entonces uno de los momentos que más me gustó de su actuación, la interpretación de un medley de los Ramones, en el que incluyeron fragmentos de "Blitzkrieg bop", "Beat on the brat" y el principio de "Do you remember rock and roll radio?". Pero la cosa ya se terminaba, y para su despedida optaron por "Renacer en tu cama".
En definitiva, una hora de buena música, con unos músicos entregados y dispuestos a hacernos disfrutar pero que, desgraciadamente, no tuvieron el sonido que se merecían.
Pero, precisamente por su entrega y por lo bien que lo hicieron pese al sonido, yo les di mi voto.
¿Y tú?

domingo, octubre 10, 2010

Un poco de Literatura

Anoche, uno de vosotros me decía que hacía tiempo que no os escribía nada. Yo me excusaba diciendo que no tenía ideas ni tiempo. Pero lo bueno de los domingos es que suelen ser días de cierto tiempo libre (y a veces hasta de lucidez, jejejeje), y lo bueno de estos días es que las cosas sobre las que escribir sobran. Así que allá vamos.
Entre toda la maraña de noticias que hemos tenido oportunidad de escuchar estos últimos días, a mí me parece que la más destacable es la de la concesión del Nobel de Literatura a Mario Vargas Llosa. Pero claro, nunca llueve a gusto de todos.
¿Por qué digo esto? Porque hay quien critica esta concesión porque Vargas Llosa es ideológicamente conservador. Igual que los del otro lado criticaron la concesión del mismo premio a Saramago, comunista convencido.
Y qué queréis que os diga. Pese a que ideológicamente yo estoy en las Antípodas del pensamiento de Vargas Llosa, me parece genial que le hayan dado el premio. Y además añado: tendrían que habérselo dado antes.
¿Sabéis por qué? Porque de lo que estamos hablando es de Literatura, no de política. Pensar de una forma o de otra no tiene que ver con la capacidad para escribir y para transmitir sentimientos (porque en el Arte de eso se trata, ¿no?). O con la capacidad para disfrutar de lo que escriben otros.
Y también porque creo que no existen intelectuales de izquierdas o de derechas. Lo que hay son intelectuales que, además, tienen sus propias ideas, ideas que sólo a veces se dejan ver en su obra.
Total, que desde este humilde blog me gustaría mandarle la enhorabuena a Mario Vargas Llosa, consciente de que nunca la va a leer. Porque aunque no sea mi escritor favorito, me gusta leer lo que escribe.
Porque además, lo hace muy bien.
Pero eso ya lo sabíais, no estoy diciendo nada nuevo.
Nos vemos.

lunes, septiembre 27, 2010

Juglares metálicos

Muy buenas, queridos lectores:
Ayer por la tarde estaba yo tirado en el sofá para recuperarme después de una noche de Heavy Metal y colegueo cuando me encontré con que en Tele 5 estaban echando un "interesante" programa sobre Belén Esteban. Desde ese momento, decidí que haría boicot a esa cadena, por su tercermundismo mental.
Pero de lo que quería hablar hoy no es eso. Es del Heavy del sábado, es decir, del concierto de los andaluces Saurom, que actuaban en Gijón por vez primera.



Para quien no los conozca, debo decir que Saurom definen su estilo como "Juglar Metal", o sea que a los sonidos más netamente metálicos, añaden las notas de la flauta travesera y de la gaita, instrumentos tocados por el guitarrista Narci que, por cierto, fue también el primer cantante del grupo, cuando todavía se llamaban Saurom Lamderth.
Llegamos un poco tarde a la sala Otto, así que de los primeros teloneros, Strike Back, sólo escuchamos una versión del "Wratchild" de Iron Maiden. El segundo grupo en sonar, Monasthyr, le echaron muchas ganas y nos hicieron disfrutar con su música, con canciones como "Bajo los restos".
Con bastante retraso sobre el horario anunciado salieron a las tablas Saurom. Mientras los músicos nos daban la espalda, su bailarina, Isa, su ángel caído, iba "despertándolos" mientras la intro sonaba. Justo antes de ésta acabara, ella nos miró y nos mostró unos colmillos vampíricos, justo antes de que se iniciara la descarga.
Salieron con "Irae Dei", el tema que abre su último disco, Maryam. A éste le siguieron "Stabat mater dolorosa", "Lejos del mar de rosas" y "Dioses eternos". Continuaron con "El laberinto de los secretos", "Traiciona a tus ídolos", "La batalla con los cueros de vino" y el festivo (aunque a mí no me parezca gran cosa) "La posada del Pony Pisador" de aquel grlorioso disco, Sombras del Este, en el que, con ayuda de la Sociedad Tolkien Española, recrean La Comunidad del Anillo, primer tomo de El Señor de los Anillos de Tolkien.

Stabat Mater Dolorosa (Miguel Ángel, Piedad, 1499)

Después de tocar "El arquero del rey", atacaron "Sandra", con Narci tocando en una misma canción guitarra, flauta y gaita. Continuaron con "Aquel paseo sin retorno", "Mentiras de seda pulcra", que es mi tema favorito del último disco, "Nebulosa", "Los jinetes negros" y el mítico "La musa y el espíritu".
Tocan "El monte de las ánimas", y después, mientras tocaban "Dracum nocte", Isa volvió a hacer acto de presencia para lanzarnos confetti. Pero ya queda poco, así que empiezan a despedirse con "La taberna" y terminan de hacerlo con "Las historias del juglar", durante la cual volvió a aparecer Isa para soplar pompas de jabón sobre todos nosotros.
Pese a ciertos problemas con el sonido, el concierto estuvo muy bien, con una banda entregada y muy comunicativa, especialmente Migue, el cantante, y con un público que actuó en consecuencia.
Esperemos que se dejen caer por el norte más a menudo.
Un saludo.

viernes, septiembre 17, 2010

Desencanto II (éste no es el texto que quería escribir)

Hola a todos, queridos lectores:
Supongo que el título os parecerá raro. Es muy sencillo. Ésta es la versión políticamente correcta del texto que sí quería escribir, y que es el que algunos me habeis pedido. Pero no me atrevo a publicarlo porque no quiero buscarme más enemigos de los que ya tengo. El texto original, queda guardado como borrador y saldrá a la luz en otras circunstancias históricas. O incluso dentro de muchas décadas, cuando alguien recopile mis obras completas.
Así que ahora hago un resumen sencillo, corto y sin bilis para que nadie piense que me olvido de mis lectores.
La idea que aparece como central en ese post es que, de momento, no voy a votar. Sí, lo digo yo, que siempre digo que el derecho al voto es algo a lo que no deberíamos renunciar por tanto tiempo en el que no se pudo votar en este país. Que he llegado a llamar a los días de elecciones "la fiesta de la democracia".
Pues no voy a votar. Por lo menos, durante un par de convocatorias.
¿Y por qué? os preguntaréis. Pues para evitar cometer un disparate del que me pueda arrepentir al final.
¿Os haceis a la idea de cómo me tiene el Gobierno?
Pues eso.

Desencanto I (éste es el texto que quería escribir)

Podría empezar diciendo, como tantas veces, "Hola, queridos lectores". Pero este texto lo escribo sin intención de que vea la luz, por lo menos de momento, así que me ahorraré saludos y entraré en materia de manera directa.
Éste es el texto que quiero escribir y el que muchos me llevais tiempo pidiendo.
No estoy conforme con el Gobierno. Ni con el Gobierno de la nación, ni con el Gobierno regional. No me gusta cómo lo están haciendo. Quede clara una cosa: no creo que tengamos una alternativa que lo pudiera hacer menos mal. Pero, sinceramente, los que están no creo que estén haciendo lo que sería más sensato que hicieran.
Desde el punto de vista del Gobierno nacional, la reforma laboral no me parece la más acertada. No es la que esperaríamos de un partido (teóricamente) de izquierdas, y la prueba es que hace algunos meses Rajoy propuso unas medidas sospechosamente similares a éstas. Pero siempre nos quedará el consuelo de que los empresarios no están de acuerdo con ella porque les parece tibia. Supongo que porque no se incluye el derecho de pernada.
Desde el punto de vista del Gobierno regional, la cosa está muy malita desde el punto de vista de la Cultura y la Educación. Habría que hacer muchos cambios para que esto funcionara de verdad.
Que nadie me entienda mal. Sigo creyendo en los valores de la izquierda y confiando en las ideas de la socialdemocracia. Pero de momento, prefiero no votar, para evitar cometer un disparate del que me pudiera arrepentir después. No puedo votar al partido en el Gobierno porque no estoy de acuerdo con su manera de trabajar en estas circunstancias. No voy a votar a Izquierda Unida, sobre todo para Asturias, porque al final sus valores no son tan distintos. No voy a votar a UPyD porque me parece un partido de derechas, pero que les da vergüenza reconocerlo. Y ojo. Si yo fuera de derechas y aquí hubiera una derecha civilizada(por "derecha civilizada" entiendo a gente como Obama, que es de derechas; en Estados Unidos no hay realmente izquierda), no me importaría decir que lo soy.Y no voy a votar al PP porque son de derechas.
Y votar a otra alternativa minoritaria, en realidad, sólo serviría para atomizar el voto y, al final, tirarlo a la basura.
Pero eso sí. Reconozco mi responsabilidad. Yo voté al partido que está en el Gobierno, porque creí en él. Y sé que, cuando cambie la gente que está al frente de él, volveré a creer. Pero no puedo evitar pensar que me han engañado, y por eso me siendo doblemente traicionado.
Pero eso también tiene otra lectura: si nosotros los pusimos, también nosotros somos los que tenemos la capacidad de quitarlos de ahí.
Pues eso.
Si alguna vez alguien lee esto, será porque lo han publicado en mis obras completas.
Un saludo.

jueves, septiembre 02, 2010

La de los toros

Muy buenas, queridos lectores:
Como últimamente todo el mundo me dejaba comentarios para decirme lo bien que escribo y lo buenas que son mis crónicas de conciertos (gracias, por supuesto), y hace tiempo que no hay polémica, voy a escribir sobre un tema controvertido: las corridas de toros y su prohibición en Cataluña. Que sé que va a traer cola.
Pero vayamos por partes.
Lo de la prohibición en Cataluña puede tener muchas lecturas. La primera es la evidente: que un grupo de personas decidieron someter a referéndum si se quería que allí hubiera espectáculos que denigraran o dañaran a los animales. Pero luego entró la parte política, cuando de la petición original se eliminó toda referencia que no hablara estrictamente de las corridas (lo que nos llevaría a concluir que los políticos pervierten toda iniciativa popular que tocan, pero no es momento ni lugar). Y claro. Ahí es donde se discute y se dice que los que no quieren las corridas son independentistas que no quieren a España.
Y a lo mejor no es tan sencillo.
En primer lugar, ¿todos los que se oponen a la existencia de las corridas son nacionalistas catalanes-vascos-gallegos-del sitio que sea? ¿No hay otras personas que se opongan a ellas sólo porque no les parece bien ver a un pobre bicho agujereado?
Ahora habrá quien me diga (sí, tú), que lo que me pasa es que como no me gustan los toros, lo que quiero es se prohiban, pero que lo que pasa es que no los entiendo. Vale. Que fijo que nadie en la plaza está allí para, con un placer morboso, ver como sufre un animal. Y que seguramente no sé lo bastante de tauromaquia como para apreciar la plasticidad de lo que pasa en la plaza.
Pero sí sé lo bastante de Historia del Arte como para dudar que los toreros deban recibir Medallas de Bellas Artes. Más que nada porque si me cuesta entender ciertas manifestaciones del llamado Arte actual como Arte, más me va a costar entender el toreo como tal.
Y siempre habrá quien diga que el toreo es una tradición. Sí, claro. También lo es tirar cabras del campanario. O la ablación del clítoris. Entonces, ¿vamos a justificar todas las tradiciones sólo por el mero hecho de serlo?
Que no es tan simple. Que tenemos que plantearnos que lo que es ilegal en un caso no puede dejar de serlo en otro. Es decir, que si no es legal coger a un perro y torturarlo hasta la muerte, no puede serlo hacer lo mismo con un toro. Porque tenemos que pensar cuál es la imagen que queremos que tenga este país en el extranjero. ¿Realmente nos interesa ser conocidos sólo por espectáculos que, a todo neófito, sólo le sugieren crueldad?
Pues eso.
Nos vemos.
P. D.: Por cierto, Pedro, sé que tú serás uno de los más beligerantes en este caso. Recuerda lo que habíamos hablado sobre usar la sangre en un espectáculo, cuando comentábamos el caso de aquel profesor de Filosofía alemán al que habían despedido por cantar en un grupo de Death Metal. Y lo que dijiste de la serie Dexter. Por si acaso.

miércoles, agosto 18, 2010

También es mala suerte

- Ya verás qué bien lo vamos a pasar - le dijo a ella -. Esta noche estamos todos, no se ha rajado nadie. Y tenemos bebidas y petas para toda la noche.
Ella asintió.
Eran seis colegas, los de siempre y alguno que se sumaba esta noche por primera vez a estas movidas, y estaban lo bastante lejos de casa como para que, si se pasaban de la raya, alguien pudiera saberlo.
Se habían reunido en una casa pequeña, como pequeño era el pueblo en el que estaba. Pero habían decidido que esa noche, la fiesta iba a ser en unas tierras algo alejadas de la casa. Sin tantas comodidades como en la casa, pero seguro que iba a ser más divertido.
Entonces llegaron María y Javier, los que habían ido a la gasolinera a por el hielo.
- Esta tía es una bocas - dijo Javier -. ¿Pues no va y le suelta al gasolinero, ése que tiene cara de psicópata, que vamos a estar por aquí hasta el domingo? Como si a él le importara. Si hasta le dijo dónde íbamos a estar.
- Es un tío simpático - replicó María -. Dijo que esta noche, cuando acabara de currar, estaría en las fiestas del pueblo de al lado.
- Sí, y también dijo a qué hora salía, por si querías ir a buscarlo. - Añadió Javier riéndose. A María no le hizo ninguna gracia la broma.
Pasó la noche, y poco a poco el alcohol fue haciendo mella en sus cuerpos. A las dos de la mañana, ninguno de ellos hubiera podido caminar en línea recta.
Javier se alejó del grupo para mear, y Samuel fue con él. Fueron hacia unos arbustos y allí se pusieron a hacerlo. Mientras Samuel miraba al cielo y pensaba que en la ciudad no se ven así las estrellas, Javier estaba intranquilo. Se sentía observado. "Joder", pensaba, "sólo faltaría que ahora viniera un psicópata o algo. Claro, que a ver quién tiene lo que hay que tener para meterse con cuatro tíos como nosotros. Y estas dos también son de armas tomar".
Volvieron donde estaban los demás y Sonia dijo que quería irse a casa. Estaba cansada y empezaba a sentirse incómoda. Llevaba toda la noche con una sensación extraña.
"Ni de coña", dijo Carlos, "Ahora nos vamos a las fiestas de Villadealao. Yo conduzco".
"¿Seguro que puedes conducir?", le preguntó Iker, "No bebiste más porque ya no quedaba alcohol". Y estalló en una carcajada.
"Pues claro".
Ahora llegaba el momento de decidir cómo iban a meterse los seis en el coche. Que también, a quién se le ocurre llevar sólo un coche. Claro que cómo iban a pensar que al final iban a tener ganas de ir a la fiesta.
Como pudieron, se acomodaron en los asientos del viejo Ford Fiesta de Carlos. Y lo más curioso fue que además arrancó a la primera.
Sonia estaba muy incómoda. No le apetecía ir a la fiesta. Pero tampoco quería "cortar el rollo" a sus amigos. Se disfrazó con su mejor sonrisa e intentó disfrutar de lo que quedaba de noche.
Las carreteras no eran las mejores del mundo, y el coche se movía de forma muy poco agradable. Parecía que en cualquier momento podía acabar sus días de muy mala manera.
Y entonces, con un súbito salto, los acabó.
Acababan de tener un pinchazo. Eso despertó a María, que se había quedado traspuesta, y también a Iker, al que parecía que todo lo que habían bebido le había afectado más que al resto.
Se bajaron del coche, y se dieron cuenta de que no habían pinchado una rueda, sino dos. Las dos ruedas delanteras estaban pinchadas. Alguien había puesto en medio de la carretera unas cuchillas para que reventaran los neumáticos del coche que pasara esa noche por ahí en dirección al pueblo en fiestas. En noches como ésta, mucha gente hacía cosas así en esta zona. Y es que, como diría el padre de Iker, "hay mucho cabrón suelto".
"También es mala suerte", dijo Carlos.
"¿Y ahora qué vamos a hacer?", preguntó Sonia. Miró su reloj. Eran las cuatro y media de la mañana. Luego sacó su móvil y vio que no había cobertura.
"Lo único que podemos hacer es cambiar una de las ruedas e intentar llegar a casa con la otra reventada".
"Y así destrozaremos la llanta", dijo Javier.
"¿Se te ocurre una idea mejor?"
Mientras ellos discutían sobre cuál podría ser la mejor opción, unas luces empezaron a acercarse. Era un coche que iba hacia ellos. Y encima, con las luces largas.
Mientras se acercaba, se pudieron fijar a duras penas en que realmente no era un coche, sino una grúa parecida a ésas de asistencia en carretera. Fuera quien fuese, se paró a unos pocos metros del coche averiado. Alguien se bajó de ella y caminó hacia ellos.
Era el tío de la gasolinera.
"Hola", dijo, "ya me parecía que el coche me resultaba conocido. Vosotros estuvisteis esta tarde en la gasolinera".
"Sí", dijo María, "somos nosotros".
"Parece que los del pueblo han vuelto a hacer de las suyas esta noche", dijo él, "¡Qué cabrones!". Se quedó un momento pensativo y dijo: "Puedo remolcaros hasta el pueblo, y desde allí podéis llamar por teléfono a vuestro seguro, porque aquí no hay cobertura de móvil. Pero en mi grúa sólo puede vernir una persona, y no sé si aguantará el peso de todos si vais en el coche. Puedo intentar remolcaros con dos o tres en el coche, pero el resto tendrá que quedarse aquí esperando a que podamos venir a buscalos".
Ellos se quedaron pensando. El tío no les daba ninguna confianza, pero tampoco parecía peligroso. Pero tampoco era plan de dejar a las chicas tiradas ahí, en medio de ninguna parte, esperando a que volvieran. Entonces decidieron que irían Carlos en la grúa y las chicas en el coche, mientras los demás se quedaban esperando allí. Eso sí, Iker sacó una navaja que siempre llevaba consigo, y que esta noche había sido muy útil a la hora de cortar algo de comida, y se la dio discretamente a Sonia. Por si acaso.
Iker, Javier y Samuel se quedaron esperando a que volvieran.
Cuando las luces de la grúa habían desaparecido hacía un rato, escucharon un ruido. Entonces, decidieron adentrarse en unas tierras que estaban al lado de la carretera, de donde parecía que venía ese ruido. Caminaron lentamente, porque apenas veían nada, y la luna nueva no ayudaba a hacerlo. Caminaban uno junto a otro, casi tocándose, para no perderse.
Estaban en unas tierras de labor, en unos trigales, que habían crecido mucho ese año. Tanto, que no pudieron ver que, en un momento dado, bajo sus pies se abría un enorme agujero, hecho para construir un pozo.
Y en el pozo acabó su noche.
Que también es mala suerte.

lunes, agosto 09, 2010

Crónicas desde la isla del Rock

Hola a todos:
Ayer volví del festival Isla Rock, que se celebró el viernes y el sábado en Valencia de Don Juan (León), y que debe su nombre al hecho de que los conciertos se celebraban en una isla que se formaba en el río Esla. La verdad es que no vi demasiadas actuaciones, pero os voy a hablar ahora de la más interesante: la de Barricada. Para una crónica más completa del festival, en la que seguramente se incluirán anécdotas que nos sucedieron a los que fuimos al festival, os remito al blog de mi colega y compañero de andanzas Miguel, alias Garry.

A pesar del tiempo que llevo yendo a conciertos, nunca había podido ver a Barricada en directo, así que por eso yo esperaba esta actuación con muchas ganas y hasta con cierta ansiedad. Y colmó mis expectativas con creces.
El último disco de estos navarros que llevan dando caña desde principios de los ochenta, titulado La tierra está sorda, es una interesante colección de canciones basadas en historias de la Guerra Civil, contadas no tanto en clave política o histórica desde un punto de vista estricto, sino más bien social, explicando cómo fue la represión ejercida por los vencedores sobre personas del bando perdedor. Precisamente por eso, a mi condición de fan del Rock n' Roll se unía mi faceta de historiador y por eso tenía tanto interés en verlos en concierto.
Cuando pasaban diez o quince minutos de las nueve y media de la noche del viernes día 6 de agosto, las luces se apagaron en el escenario del Isla Rock para indicar que iba a empezar el primer concierto del festival, y entonces salieron los cuatro Barri, es decir, Enrique Villareal alias el Drogas (bajo y voz), Alfredo Piedrafita (guitarras y voz), Javier Hernández alias Boni (guitarra y voz) e Ibon Sagarna (batería), a los que se unió Iker Piedrafita, líder de los Dickers e hijo de Alfredo, que en ese primer momento se encargaba de tocar la guitarra y hacer coros, aunque a lo largo de este primer tramo de actuación también tocó el teclado y el bajo en alguna canción en la que el Drogas sólo cantaba. La primera canción en sonar fue la que abre el disco, es decir, "Desfilan", a la que siguió "Sotanas".
Este primer tramo del concierto consistió en desgranar íntegramente todo el disco que venían a presentar, y además con unos arreglos como los del disco, es decir, guitarras acústicas y teclados cuando eran necesarios. Así, sonaron también "Hasta siempre, Tensi", y, en general, todas las canciones del álbum en un orden que no recuerdo del todo (no era el del disco), pero que fueron, repito, no este orden, las siguientes: "Por la libertad" (ésta sonó casi al final), "Los maestros", "Matilde Landa" (con dos guitarras acústicas y el Drogas empezando a cantarla sentado al borde del escenario), "Infierno de piedra", "La estancia", la espléndida "22 de mayo", "Es una carta", "Pétalos" (sobre las llamadas Trece Rosas), "Suela de alpargata" (sobre los que se echaron al monte y los que los apoyaban), "Casas Viejas", "Llegan los cuervos", "Cierra los ojos", "Las siete de la tarde", "Agua estancada" y "Una lágrima en el suelo" que sí fue la última de este tramo.
Durante esta primera parte del concierto, el Drogas hacía referencia al proceso de elaboración del disco, a la fosa común que se está abriendo a diez kilómetros de Valencia de Don Juan. Ver cómo la gente que estaba allí congregada se sabía las canciones y las coreaba hacía que ese historiador que vive dentro de mí se emocionara, así que había momentos en los que tenía que apretar los dientes para evitar que las lágrimas rodaran por mi cara (sí, vale, a pesar de que estoy siempre intentando parecer duro soy un poco merengue, ¿qué pasa?). Y sé que al Garry le pasó algo parecido.
Esta hora y algo de actuación fue muy emotiva y no tan cañera como la segunda, y casi diríamos que fue como si los Barricada hubieran ejercido de teloneros de sí mismos. Al terminar, los músicos se bajaron del escenario para que su equipo pudiera quitar de allí el teclado, centrar la batería y cambiar los amplificadores por unos más potentes. Pasados así diez o quince minutos, una música como de circo nos dijo que la cosa volvía a empezar.
Salieron sólo los cuatro Barricada (Iker no tocó con ellos durante esta parte del concierto) con "Sean bienvenidos", a la que siguió "Rojo". Con "Todos mirando" no pude evitar ponerme a saltar, cosa que seguí haciendo con "Contra la pared". Siguieron con "Noche de rocanrol", "Sofokao" y "Objetivo a rendir".
Ahora Barricada eran mucho más cañeros que en la primera parte del concierto, mucho más duros, pero no por ello menos profesionales. Tocan "Písale", cuyo estribillo canturreé ayer cuando llegábamos a casa desde tierras leonesas. A este tema le siguen "Deja que esto no acabe nunca" (yo tampoco quería que acabara), "Tan fácil" y "Esperando en un billar".
Como es habitual en los conciertos de Barricada, los tres que están delante comparten las labores vocales, aunque como todos sabemos, el que lo hace más a menudo es el Drogas, tan seguro en su papel de líder del grupo que presenta incluso las canciones que no canta él.
"A toda velocidad", "Víctima" y "Mañana será igual". Qué fuerza. Quién diría que llevan casi treinta años en esto. Que son unos referentes claros del Rock de nuestro país. "No sé qué hacer contigo", "Tentando a la suerte", "Lentejuelas" y una "Okupación" durísima; pero tíos, dadnos un respiro. Con "Animal caliente" y "En blanco y negro" cerraron antes de los bises.
Pero no se hicieron esperar demasiado y volvieron con "Oveja negra", a la que siguió mi favorita, "No hay tregua", cantada casi íntegramente por el público. Con "Esta noche no es para andar por estas calles" y "En la silla eléctrica" terminaron su larga actuación, mientras la misma música circense del principio de la segunda parte sonaba de nuevo y ellos saludaban al público.
Alrededor de tres horas de concierto en el que los Barricada demostraron que son unos grandes profesionales de la música y que parecen incombustibles. No podemos hacer otra cosa que agradecerles que lo hagan tan bien y que nos hagan disfrutar tanto.
Y es que, como decía Kutxi Romero, de Marea "Quien no quiere a los Barricada, no quiere ni a su madre".
Qué razón tiene.

jueves, julio 29, 2010

Noches de vinagre y rosas

Muy buenas, colegas:
Al margen de mi militancia rockera y metalera, también tengo otras aficiones musicales, como por ejemplo puede ser mi afición a Joaquín Sabina. Y su concierto de anoche en Gijón, para presentar su último disco Vinagre y Rosas, fue más que interesante.
Hablar de un concierto de Sabina, y más si es en Gijón, es algo que va más allá de lo meramente musical. Es hablar de sentimientos, de poesía y, sobre todo, de complicidad, la que hay entre los músicos del escenario, y la que hay entre ellos y un público que les paga con un cariño enorme. Y es que no hay que olvidar que Gijón es una de las "ciudades santas" de esta "religión" tan peculiar que es el sabinismo.
Llegamos al Palacio de los Deportes a eso de las ocho y cuarto de la tarde, y nos sentamos cómodamente en la grada a esperar a que empezara, saludando a amigos y familiares que también estaban allí. Que ésa es otra: Sabina consigue que a sus conciertos vayan personas de todo tipo, al margen de generaciones o sensibilidades musicales.
Cuando apenas pasaban cinco minutos de las diez de la noche, las luces se apagaron y comenzó a sonar una melodía que todos reconocimos: la de "Y nos dieron las diez", canción conocida donde las haya en su repertorio, que en esta versión instrumental sirve como intro a los conciertos. Aunque decir "instrumental" no sería ser sincero, porque casi todas las ocho mil gargantas que estaban allí cantaron la letra de la canción.
Entonces, José Miguel Pérez Sastre, uno de los músicos que acompañan a Sabina en esta gira, comienza a tocar su acordeón mientras Antonio García de Diego, uno de los apóstoles del sabinismo, comienza a tararear la letra de "Lili Marleen", mientras los demás músicos van subiéndose a las tablas. Después de ellos, para delirio del público, salió el de Úbeda con su bombín para empezar a cantar "Tiramisú de limón", a la que siguió "Viudita de Clicquot", durante la cual alguien lanzó un tanga al escenario, que Joaquín se puso sobre el sombrero.
Sabina coge una guitarra y ataca "Ganas de...", seguida de "Medias negras" y "Aves de paso". A dúo con el guitarrista Jaime Asúa canta "Llueve sobre mojado", canción que se incluía en ese disco, Enemigos íntimos, que grabó con el argentino Fito Páez. La parte final de esta canción sirvió para presentar a la banda, en la que además de los que ya hemos mencionado, se incluyen en batería Pedro Barceló, la corista Mara Barros, que se come el marrón de sustituir a Olga Román, y, cómo no, Pancho Varona.
Entre canción y canción, Sabina demuestra que sabe ganarse al público, recitando poemas en los que asegura que Gijón es su casa, haciendo referencia a la selección o a personas de esta tierra. O al hecho de que las corridas de toros acaban de ser prohibidas en Cataluña (recordemos que Sabina es pro-taurino y "josetomasiano" acérrimo). Y entre esas referencias y dedicatorias, una a la mujer que mejor llora en el mundo, a su amiga, su "cuata", como él dijo, Chavela Vargas, la gran dama de la canción mexicana. Y esa dedicatoria fue seguida, por supuesto, de la interpretación de "Por el Bulevard de los Sueños Rotos".
A partir de aquí, no estoy seguro de acertar con el orden de las canciones, pero a pesar de eso, intentaré no dejarme ninguna en el tintero. Vamos a ver.
Una "Peor para el sol" fue seguida de un "Pacto entre caballeros" que sonó demasiado pronto y que dejó paso a los momentos en los que la estrella del concierto descansa y sus fieles escuderos llevan la voz cantante, así que Pancho Varona cantó "Conductores suicidas", y luego Mara Barros interpretó "Como un dolor de muelas", canción que, como sabéis fue escrita en parte por el subcomandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Mara cantó el "Y sin embargo te quiero" mientras Sabina se acomodaba en la banqueta con una guitarra para que sirviera de introducción a "Y sin embargo". Interpretan la reciente "Cristales de Bohemia" y después, una dedicatoria al recientemente fallecido poeta Ángel González (al que en el último disco le dedica la canción "Menos dos alas", que no sonó anoche) provocó una larguísima ovación durante la cual parecía que Sabina se iba a emocionar. Sonaron "Peces de ciudad", que originalmente fue escrita para que la cantara Ana Belén, "¿Quién me ha robado el mes de abril?" y "Princesa", tras lo cual se produjo el primer parón.
A la vuelta, Antonio García de Diego, alternando el teclado y la guitarra, cantó "Amor se llama el juego", tras la cual Sabina volvió y sonaron "Contigo", "Una canción para la Magdalena", "19 días y 500 noches", "Noches de boda" y una "Y nos dieron las diez" que no sonó entera, ya que la empezaron en la segunda estrofa. Segundo parón.
A la vuelta, Jaime Asúa cantó "El caso de la rubia platino", que dio paso, ya con Joaquín a la voz, a "Embustera", "La del pirata cojo", de la que sólo interpretaron la primera mitad, y para terminar, "Pastillas para no soñar", durante la cual Pancho Varona tocó la guitarra, Jaime Asúa tocó el bajo y la tercera guitarra fue tocada por uno de los rodies. Sin solución de continuidad, mientras ellos se despedían del público, por los altavoces sonó la novísima "Crisis" (que yo creo que hubiera dado mucho juego en directo). El concierto había durado alrededor de dos horas y media y el Sabina nos había demostrado que sabe bien cómo hacer un gran concierto. Aunque éste fuera, según dice, uno de los últimos.
El buen hacer de Sabina y su gente nos hizo olvidar que éste había sido el concierto más caro de toda la gira, y desde luego, el más caro al que yo he ido en mi vida. Porque eso sí, se columpiaron bastante con el precio.
Y llegados a este punto, me despido de vosotros hasta la próxima, no sin antes mandaros dos besos.
Uno por mejilla.

miércoles, julio 21, 2010

¡¡Qué negro está todo!!

Hola a todos, queridos lectores:
Hoy quería hablaros de una cosa de la actualidad gijonesa que me tiene algo preocupado desde el año pasado: la Semana Negra. Y aprovecho a hacerlo ahora que terminó porque así tenemos más perspectiva para verlo.
Hace cosa de un año y algo, dejé escrito en este blog que no me parecía buena idea que la Semana se celebrara en la playa del Arbeyal, aquí en mi barrio, porque hay menos sitio y está cerca de sitios habitados. Y sigo pensando eso mismo.
Aunque yo no vivo lo bastante cerca como para que el ruido me afecte, sí sé de gente a la que molestó y mucho. Como mi abuela, por ejemplo. O las personas que viven en los pisos nuevos que hay en torno a la playa.
O sea, que yo pienso que los primeros interesados en que la Semana Negra salga de aquí, somos los habitantes de este barrio.
Y por eso mismo, me mosquea que haya un grupo en Facebook que es Yo pienso que la Semana Negra cada año va a peor después de la del Molinón. No porque no lo piense, que lo pienso, sino por el hecho de que se plantea como si hubiéramos sido los de aquí los que pedimos que la trajeran. Como si no hubieran sido las quejas de la gente que vive cerca del estadio las que hicieron que se celebrara fuera de allí.
De hecho, pensé en unirme a ese grupo, pero luego empecé a leer lo que decía la peña... Y casi mejor que no lo haga. Porque, aunque yo pensaba que era algo superado (aunque sea por los cines que tenemos aquí), mucha gente no la quiere aquí porque siguen diciendo que éste es un mal barrio.
Si me hiciera, podría escribir en el muro del grupo, y lo mismo me entraba la mala uva y respondía a esa tontería.
Mejor que no, ¿verdad?
Nos vemos.

sábado, julio 10, 2010

Un engaño

Como bien sabéis, últimamente no tengo mucho tiempo para sentarme a escribir. Pero hoy me apetece hacerlo. El otro día descubrí un blog muy interesante, uno titulado Kurioso, que cuenta un montón de "kuriosidades" poco conocidas sobre nuestro perro mundo, algunas de las cuales me reconciliaron con la raza humana. Sin embargo, también me paré a pensar sobre todo aquello que no es interesante a nuestro alrededor, y me volvió otra vez la mala baba. Y por eso me senté a escribir de nuevo.
Porque hoy voy a intentar hacer unas reflexiones sobre algo que me pone de muy mala leche: el ejemplo que estamos dando a las próximas generaciones a través de la televisión (y lo grave del asunto es que no soy un tipo de cincuenta años, sino un chavalete de 29...).
Sí. Porque no me cuesta tanto recordar que hace algunos años se podía poner perfectamente un documental en horario de máxima audiencia. Seguramente no lo vería nadie, pero se hacía. Y ahí está la primera pregunta: ahora que esas cosas ya no se ponen en la tele y menos a esas horas, ¿se emite lo que la gente quiere ver o lo que se quiere que la gente vea?
Y así llegamos al meollo del tema: el ejemplo que damos. Porque si sólo se emiten contenidos de gusto que, siendo benevolentes, podríamos considerar muy relativo, será eso lo que se vea.
¿Y cuáles son esos contenidos de gusto relativo? Pues lo sabemos todos. Programas de cotilleo y esas cosas en los cuales los protagonistas son personas cuya único mérito consiste en haberse acostado con unos o con otras. Y lo más gordo del asunto es que se encumbra a algunos de esos personajes y se nos hace creer que son ejemplos para nuestra sociedad, personas que nos representan (no voy a dar ningún ejemplo porque seguro que todos pensamos en el mismo).
Pero la culpa no es de esas personas que se nos muestran como ejemplo. La culpa es de quien nos los presenta como tales, que les han hecho creer que lo son. Y son los mismos que nos ponen esos programas a horas en las que mejor harían poniendo alguna película reciente y/o interesante. Los mismos que, cuando esos que hoy son "nuestros ejemplos" dejen de ser rentables, se desharán de ellos y los reemplazarán por otros.
Y entonces, nuestras "princesas del pueblo" se mirarán al espejo, preguntándose cuál fue su error para ser ahora vagos recuerdos, sin darse cuenta de que han sido utilizadas por personas sin escrúpulos que sólo pensaban en los índices de audiencia.

Venga, colegas, nos vemos.

miércoles, junio 23, 2010

Ensayo sobre su lucidez

Hola a todos, queridos lectores.
Como comentaba hace un rato con uno de vosotros, últimamente tengo demasiadas cosas que hacer como para poder escribir todo lo que me gustaría. Pero había un tema sobre el que no podía dejar de escribir: el fallecimiento de José Saramago. Y es lógico que no pueda dejarlo pasar. Como bien sabéis, es uno de mis escritores favoritos.
La primera vez que leí algo suyo fue cuando encontré por casa El año de la muerte de Ricardo Reis. Y desde entonces he ido sumergiéndome más y más en su obra, y disfrutando cada vez más de su compleja prosa.
Sí es cierto que algunas de sus novelas puedes parecer complicadas. Pero sólo es una apariencia. Por debajo de sus frases aparentemente difíciles de entender se ocultan historias que nos pueden enseñar mucho de la condición humana.
Y aparte de todo esto, Saramago era un hombre comprometido con sus semejantes, una buena persona que siempre estaba del lado de los más débiles.
Ahora habrá quien recuerde su militancia izquierdista y la use como un argumento en su contra, como vimos en cierto periódico escrito en italiano o como escuchamos decir a cierto político que dijo algo así como que pese a ser de izquierdas era un buen escritor (como si no pudiéramos leer lo que escriben aquellos que no piensan como nosotros o como si la gente de izquierdas no supiera escribir). Olvidando, claro, que Saramago hacía años que no apoyaba la dictadura castrista, por ejemplo.
Pero bueno, al margen de interpretaciones políticas que no vienen a cuento en este caso, ahora lo que debemos hacer es redirle el mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor de su talla y de su talento: leerle ahora más que nunca.
Y ahí van mis recomendaciones (sin ninguna intención de ser exhaustivo ni de sentar cátedra, sólo diciendo cuáles son mis favoritos):
1- El hombre duplicado.
2- El Evangelio según Jesucristo.
3- Las intermitencias de la muerte.
4- Memorial del convento.
5- La balsa de piedra (reeditado recientemente en una versión hecha expresamente para recaudar fondos para Haití).
Y a partir de ahí, lo que os apetezca (y que nadie piense que digo éstos porque no me leí más libros de él, eh, que me leí unos cuantos más, jejeje).
Nos vemos.

jueves, junio 10, 2010

La conspiración de la conspiración

Puff, cuánto tiempo sin leernos, ¿verdad?
Lo cierto es que se me complicaron un poco las cosas, porque lo que os voy a contar hoy ya hace más de un mes que lo tenía pensado. De hecho, ya le había comentado a uno de vosotros hace unas cuantas semanas que iba a escribir esto, aunque tampoco di demasiados datos sobre cómo iba a ser el texto. Pero claro, primero una serie de noticias que me llevaron a escribir un texto que no tenía pensado, después tuve una semana de éstas de infarto que tengo de vez en cuando, luego la semana pasada tuve varios "problemas logísticos" que hicieron que mis interacciones en la red se redujeran al mínimo, y estos días pues tuve que terminar otras cosas antes de ponerme a escribir. Pero bueno, por fin pude volver a sentarme aquí para compartir algo con vosotros.
Esta vez os voy a comentar un artículo que leí hace, ya os digo, hace mes y pico. Se trata de un artículo de una revista inglesa, BBC Focus Magazine, titulado, en clara referencia a la serie Expediente X, "I want to believe" (eso, "quiero creer", es lo que aparecía en el poster que estaba colgado en el despacho de Mulder y Scully), y firmado por Mark Blackmore (concretamente, el artículo se encuentra en el número 197 de la revista, publicado en 2008, en las páginas 57 a 60).
En ese artículo se habla de las teorías de la conspiración, y se enuncia una hipótesis interesante sobre ellas: que a veces la verdadera conspiración no es la que "destapa" la teoría, sino el hecho de que alguien se moleste en desarrollar esa teoría, porque la confeccionaría para conseguir algo.
Por ejemplo: Si surge una teoría según la cual el mundo está gobernado por un grupo de personas poderosas y acaudaladas que se sitúan en la sombra, dominando a los Gobiernos y decidiendo el futuro de todos, aquéllos que la crean concluirán que da igual a quién votemos, porque al final los que van a gobernar serán esos poderosos. Entonces surgiría la apatía, la gente dejaría de votar y de implicarse en el funcionamiento de la sociedad (o si lo preferís, del sistema), y así tendríamos un caldo de cultivo perfecto para que, con sociedades pasivas y carentes de motivaciones políticas, éstas fueran los perfectos receptores de mensajes de todo tipo, porque una sociedad apática es más manipulable, y así recibirían desde mensajes simplemente publicitarios a mensajes que les convenciesen de cualquier cosa. Por ejemplo, de que los culpables de la crisis no son los mercados, sino los inmigrantes (fijaos que el crecimiento de los grupos ultras suele coincidir con épocas de crisis).
Ahora pongamos otro ejemplo: Imaginemos que en un país X estuviese a punto de haber elecciones. Y que, de pronto, hubiese un salvaje atentado terrorista, debido, tal vez, a alguna decisión errónea del Gobierno. Entonces, se produce un vuelco electoral y el partido de la oposición gana las elecciones. Supongamos ahora (es una hipótesis que nada tiene de real, no vayais a pensar, je, je), que desde medios de comunicación afines al partido que acaba de salir del Gobierno se empieza a decir que el atentado fue orquestado por el partido que ganó las elecciones junto con un grupo terrorista, diciendo así que lo que hubo fue una conspiración para forzar un cambio de Gobierno. Pero, ¿no podríamos pensar también que la conspiración está en las propias declaraciones de esos medios, que soltarían esa teoría con intención de desligitimar al Gobierno que acaba de empezar su andadura y así beneficiar a los que ahora están en la oposición?
Pensad en ello.
Un abrazo.

viernes, mayo 14, 2010

Varias cosas

Últimamente me quejaba de que no tenía ideas para escribir. Y resulta que hoy me sobran los temas. Pero como algunos no me dan para un texto largo, los voy a meter todos en el mismo texto y así no se me "pasan de moda".
1- Medidas desesperadas
La última idea para intentar salir de la crisis consiste en bajar el sueldo de los funcionarios un 5% de media. Y digo "de media", porque la bajada no va a afectar a todos ni de la misma forma (los que cobran menos no van a ver rebajado su sueldo, por ejemplo). Y qué quereis que os diga. No me parece la mejor opción y de hecho yo haría otras cosas. Pero tampoco me parece que sea para rasgarse las vestiduras. A ver. Por si alguien no se ha dado cuenta, estamos en crisis, hay que apretarse el cinturón y eso supone renunciar a cosas. Y, por mucho que digan los sindicatos, estas medidas ya se están aplicando en la empresa privada, con el agravante de que en ese caso, la gente no puede quejarse por el riesgo de perder el curro. Un funcionario, que, normalmente no tiene ese riesgo (bueno, sí, el 25% de ellos son interinos y no tienen plaza fija) bien puede apretarse un poco el cinturón para intentar arrimar el hombro. Y recordad que esto os lo dice alguien que intenta ser funcionario.
Ahora bien. Yo habría tomado otras medidas (siempre asumiendo que cualquier medida que tomara pondría en contra a mucha gente). Por ejemplo:
a) La Vicepresidencia tercera del Gobierno dejaría de ser tal y quedaría como un Ministerio más. Seguramente eso no supondría mucho ahorro, pero psicológicamente fijo que supondría que tendríamos menos quejas.
b) Reduciría los presupuestos de los Ministerios de Defensa y, aunque me doliera, Cultura. Por supuesto, Educación, Interior y Sanidad y Servicios Sociales quedarían como están. Y tampoco rebajaría el gasto en infraestructuras, porque eso supondría más paro.
c) Reduciría el presupuesto de la Casa Real (pero mucho).
d) Reduciría al menos un 15% el sueldo de los cargos políticos del Gobierno y de las Comunidades Autónomas, y también de los Ayuntamientos más grandes. Y, de rebote, de los políticos que están en la oposición y tienen escaño en el Congreso o el Senado. Y digo un 15% como mínimo, aunque creo que si les bajáramos el 50 tampoco se iban a morir de hambre.
e) Rebajaría las subvenciones a los partidos políticos y sindicatos, especialmente las de aquéllos que tienen más afiliados.
f) Y luego, estaría bien lo de subir los impuestos directos a las rentas más altas, pero eso no supondría necesariamente un aumento de la recaudación, porque en una economía global, los "ricos" podrían irse a otros países. O podrían defraudar más. Por eso, lo que sí plantearía sería una reforma fiscal orientada a acabar con el fraude (sólo con que los equipos de fútbol pagaran los impuestos que deben, las cosas cambiarían mucho).
Y luego está lo del "cheque-bebé", que es una medida compleja, como todas las que buscan incentivar la natalidad. Yo no lo habría creado, o por lo menos, no como se hizo, porque fue algo indiscriminado. Algo así hay que plantearlo para personas determinadas, con ciertas necesidades, pero no a todos porque sí, porque en este caso lo mismo fue a parar a personas que sí necesitaban ese dinero y a personas que no lo necesitaban y a quienes vino muy bien para comprarse una tele de plasma con la que ver el mundial.
Esto es lo que yo haría si los ciudadanos hubieran sido lo bastante irresponsables como para elegirme.
2- Increible
Nos acabamos de enterar de que a Garzón lo han inhabilitado. España debe de ser el único país donde inhabilitan a alguien por hacer su trabajo. Los etarras estarán brindando con champán (sobre todo por aquello de que es el juez que más hizo por encerrarlos). Y lo corruptos y los de extrema derecha, ésos que en otros países serían ilegales, pues también.
3- Esta vez es personal
Uno de vosotros me dijo, parafraseando vagamente a Shakespeare, "Algo huele a podrido en Grandas de Salime". Y así es. Después de la movida que se montó cuando echaron al director de su Museo Etnográfico, el domingo nos enteramos de que andan buscando a arqueólogos que sigan excavando el yacimiento más importante del municipio. Y eso supondría echar a los que están ahora, que no es sólo que los conozca, es que son amigos míos. Por eso, esta vez es personal. Y por eso mismo, como no quiero buscarme más enemigos de los estrictamente necesarios, voy a ser comedido y a decir sólo una cosa: que si al final traen a gente nueva, espero que sean muy buenos, porque tienen que estar a la altura de los mejores.
4- Y un cabreo más
Leí el otro día una entrevista a Óscar Sancho, cantante de Lujuria, en MetalCry.com, y en ella, después de hablar de su nuevo disco, le preguntaron sobre un juicio que tuvieron con TeleMadrid. ¿Sabéis por qué? Porque los de TeleMadrid dijeron que Lujuria (que tienen canciones contra la violencia de género o contra la pederastia) son pederastas. Y esto es aún más grave porque Óscar es, además de cantante, maestro de escuela.
¿Es para cabrearse o no? Pues eso.

sábado, mayo 08, 2010

Ladrones de sueños


Anoche en la Sala Albéniz de Gijón volvieron a actuar Avalanch presentando su nuevo disco, El ladrón de sueños. Y allí nos fuimos el Garry y yo, comentando que siempre habíamos dicho que Avalanch no eran nuestro grupo favorito. Pero creo que después de haberlos visto en menos de dos años seis veces él y cuatro yo, nuestra opinión puede haber cambiado. Y después del concierto de anoche, más todavía.
Llegamos a la sala cuando estaba a punto de dar la hora en que debían abrirse las puertas, pero nos encontramos con un cartel que indicaba que la apertura se iba a retrasar una hora. Menos mal, por otro lado, porque si las puertas se hubieran abierto de verdad a las ocho y media, el concierto hubiera terminado muy pronto, porque además no había teloneros. Usamos el tiempo adicional para tomar un par de cervezas y para comentar las canciones del disco que venían a presentar, que nos muestran a unos Avalanch más melódicos y bastante más progresivos, cada vez más lejanos de los Avalanch powermetaleros de sus inicios.
A eso de las diez, una intro interrumpió la música de ambiente de la Albéniz y salieron a las tablas Ramón Lage, Alberto Rionda y sus compañeros, que iniciaron la descarga con "¿Dónde estoy?", uno de los nuevos temas del grupo. La siguió una espléndida "Ángel de la muerte", antes de que sonaran "Aún respiro" y "Papel roto", que es una de mis favoritas. El concierto continuó con "La cara oculta de la luna", a la que siguió otro tema nuevo, "Nunca es tarde".
Volvieron a recordar su disco anterior con "Otra vida", después de la que sonó "Ecos de vida", que no es un tema que me guste especialmente. Atacaron después "Delirios de grandeza" (que, por cierto, hoy me enteré de que recrea una teoría de Platón, qué cosas, ¿verdad?), "Niño" y "Del cielo a la tierra". Antes de la falsa despedida interpretaron "Xana" (como ya os expliqué en las crónicas de otros conciertos, las xanas son unas ninfas de las aguas de la mitología asturiana) y una "Lucero" que sonó espléndida.
No me atrevería a decir que lo que vino después fueron unos bises al uso, porque interpretaron no una ni dos canciones, sino nueve, de forma que fue como una segunda parte del recital propiamente dicha. La iniciaron con la versión instrumental de "Santa Bárbara", con todo el público cantando su letra (que comentábamos Garry y yo si el público de fuera de Asturias la cantaría también; eso sí, el día que hagan una versión con letra les iba a quedar bordada). La siguiente que tocaron fue la emotiva "Vientos del sur", junto con "Xana" y "Delirios de grandeza" los únicos recuerdos a sus inicios. Volvieron a su nuevo plástico con "Mil motivos", "El ladrón de sueños" y una "Sin rumbo" que tocaban en directo por vez primera y en la que Ramón se desmarca de su registro habitual cantando con una voz aguda que casi no parece propia de él. El final del concierto fue con cuatro trallazos demoledores como son "Alas de cristal", "Pies de barro", "Semilla de rencor" y una "Lágrimas negras" que hizo que nos desgañitáramos como posesos.
En resumen, un concierto muy bueno, con unos músicos muy cohesionados que, lejos de vivir del pasado, creen en lo que hacen y dan cancha a sus temas más recientes. Y que además, cada vez lo hacen mejor. El sonido fue bastante bueno, a excepción de algunos acoples bastante puñeteros que deslucieron algunos momentos de la actuación. Pero por lo demás, fue un gran concierto que nos mostró lo grandes que pueden ser estos chicos.
Nos vemos.